En tu partida, pequeña mía

Silvana Ibáñez

 

Te vas, pequeña,

te alejas de mi lado, 

¿Cómo he de cuidarte en la distancia? 

Con rezos a la madre,

la Virgen madre

que sabe de mi sentir,

del dolor de la partida.

 

Y es que te vas,

y aun así sé que me amas

¿sabrás tú cuánto te amo?

¿sabrás cuánto te he sentido,

cómo he vivido

tus alegrías y tus penas,

y cuánto siento hoy tu entusiasmo?

 

Pequeña mía 

aunque el espejo te mienta 

no le creas, sigues siendo mi niña

y esta madre estará atenta

aquí o desde cualquier mundo

Velando…

Rezando por ti…

 

¿Si soy feliz? ¿Lo sabes?

He de serlo 

si al partir 

veo tu sonrisa en los labios

y en tus ojos

la ilusión del mundo que descubres.

 

Ve, mi niña,

la vida te espera.

 

En silencio 

aguardaré el momento

en que mis palabras 

hallen por fin sentido en tus oídos,

cuando mis antiguas caricias

retomen su labor de abrigo

y mis labios en tu frente

recuerden dónde nació

el amor en tu vida. 

16/06/26

 

© 2026 Silvana Ibáñez — Todos los derechos reservados.

  • Autor: Silvana Ibáñez (Offline Offline)
  • Publicado: 29 de junio de 2026 a las 12:39
  • Comentario del autor sobre el poema: Solo pienso en tus ojos ilusionados y en lo mucho que te amo. Si fui yo quien te enseñó a amar, ¿cómo podría impedirte practicar lo aprendido? Yo seguiré aqui, en silencio, en la distancia, velando por ti.
  • Categoría: familia
  • Lecturas: 8
  • Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco, Poesía Herética, ANGHELUZ., Santiago Alboherna
Comentarios +

Comentarios2

  • Daniel Omar Cignacco

    En silencio

    aguardaré el momento

    en que mis palabras

    hallen por fin sentido en tus oídos,

    cuando mis antiguas caricias

    retomen su labor de abrigo

    y mis labios en tu frente

    recuerden dónde nació

    el amor en tu vida.

    Muy bello

  • Santiago Alboherna

    uyyy q bello poema, q emoción, nunca es fácil dejar q nuestros hijos tomen su propio rumbo, a mi me cuesta mucho ...

    • Silvana Ibáñez

      Gracias Santiago.
      No es fácil y los papis nos guardamos ese dolor por su felicidad...
      Gracias por comentar.



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