Estoy dañado de tanta indiferencia;
Pues me duele el alma cada día,
Me rompo al ver este triste mundo
Que Dios nunca había deseado.
Pues donde caminas hay odio,
Que hay en familias y dormitorios
Nada ha sanado pues no se escuchó,
Aquel Padre que siempre nos habló.
Dios es amor, paz y alegría,
Que te da un cielo de fantasía;
Y aun así el humano ignora
Eso tan bello que representara.
Cuando baje y destruya todo lo malo,
Rompa lo que el hombre ha corrompido:
Que venga y llene al mundo de felicidad,
Una que nos traiga al camino de la verdad.
Autor: Samuel Fuentes
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Autor:
El buho escritor (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 28 de junio de 2026 a las 12:29
- Comentario del autor sobre el poema: Una reflexión profunda sobre como el humano ha convertido el libre albedrio en libertinaje y llenado muchas cosas de odio, pues son pocos los que se concentran en mejorar realmente las cosas y hacer lo mejor por el mundo, pues que lo intenta, lo logra se que se logrará cambiar el mundo con su palabra.
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Angel Samuel, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
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