AVISO DE AUSENCIA DE Franjablanca
Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
Con los fragmentos de esperas
en la dársena del puerto,
fabrico un barco sin velas
y floto haciéndome el muerto.
Con los trozos de botella,
después de la botadura,
hago un puzle de las huellas
que dejó el tiempo que dura.
Con los rescoldos del fuego
que va dejando mi ausencia,
hago cubitos de hielo
(en justa correspondencia).
Con la brisa que me toca
cuando ya no estoy al mando,
oigo decir en tu boca:
las letras se van volando.
Jamás he reclamado a la fortuna
que diera con sus huesos en mi cama,
y nunca le pedí clemencia alguna
al dios de los loores de la fama.
Por suerte, me inyectaron la vacuna
contra la comunión que se programa;
quizás por eso no llevo ninguna
sortija en mi anular con anagrama.
Y no invertí mi tiempo en abogados
que demandasen flechas a cupidos
miopes con cristales caducados.
Al club de los amores compartidos
son muchos aspirantes los llamados,
pero qué pocos son los elegidos.
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Autor:
Franjablanca (
Offline) - Publicado: 28 de junio de 2026 a las 11:36
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez, EmilianoDR, Mauro Enrique Lopez Z., Salvador Santoyo Sánchez

Offline)
Comentarios3
El amor verdadero no se encuentra entre la mera humanidad sino primero en un matrimonio con Jesucristo, y luego en un matrimonio con su pareja, a la cual se le trata como Cristo trata su iglesia, o lo trata a usted, con amor verdadero Divino. Si son pocos los escogidos para ese banquete pero usted no sabe el número inmenso de esos escogidos, y la puerta sigue abierta.
Dios le bendiga.
Nada más alejado de mi ánimo que haber pretendido sentar ninguna cátedra confesional y/o aconfesional, ni, desde luego, cerrar ninguna puerta a nadie en consonancia con sus creencias y dogmas (para mí todas respetadas y respetables).
El soneto es una mera adaptación en su final del pasaje de San Mateos que pongo en su título, pero sin más pretensión.
Quede saludado, abrazado y, como usted dice: que Dios le bendiga. (Y le dé salud muchos años para matizarme todas las letras que le plazca, que será bien recibido y aceptado).
El amor verdadero no se encuentra entre la mera humanidad sino primero en un matrimonio con Jesucristo, y luego en un matrimonio con su pareja, a la cual se le trata como Cristo trata su iglesia, o lo trata a usted, con amor verdadero Divino. Si son pocos los escogidos para ese banquete pero usted no sabe el número inmenso de esos escogidos, y la puerta sigue abierta.
Dios le bendiga.
Gracias Franjablanca.
Mr ha gustado como tratas el tema.
Saludos cordiales.
Gratitud la mía. Un abrazo fuerte
Igual amigo.
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