ENTREVÍAS...

Lucía Gómez

Cómo apartarse

de sus horas y sus días.

Si él, le traía la vida doblada

en papel origami.

Si podía cantarle en un idioma

que solo entendían los gatos

que retozan quietos

al filo del día.

Intentó arrancarlo

de sus entrevías.

Que no volviera a buscarla

como loco en la ventana.

Se había cansado de las

despedidas y sentía que los

días la devoraban por dentro.

Se marchaba

cruzando la tarde en una barcaza

donde solo cabía el día.

L.G.



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