*Ocaso de domingo*
Ya no espero que la mañana
me sonría.
Ya no compro promesas para siempre,
porque el camino se hizo corto
y el día llegó a su tarde.
Y este cuerpo ya arde,
No sueño amarte con locura,
ni que seas tú
quien me quite las canas.
Prefiero que despiertes mis ganas
en las tardes lentas de domingo.
Aquí, en este piso,
que el silencio nos arrastre
hasta el ocaso
de todos los sueños rotos.
Donde la primavera
ya no es juego de mesa,
sino caldo de gallina,
versos mal gastados
y el susurro cansado del viento.
Que nos atrape en la sala,
donde la alegría
de vernos frente a frente
reviva el momento.
Y se escuche el latir de un corazón
como en la canción
que nos ate los pensamientos,
Como dos cuerpos
Enredados en esa tarde de domingo
por: Alex Palacios
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Autor:
SPRA (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 27 de junio de 2026 a las 02:37
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 3

Offline)
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