por momentos soy todo vacío, caos y tormentas.
Me siento frente al folio y nada brota,
ni luz, ni oscuridad, ni estrellas, ni galaxias.
Siento como la realidad y la cotidianidad
hacen de mí su inerte vasija.
Ahogado por la resignación abandono el barco,
me entrego al pecado y lo que lo fomenta.
Dejo mi mente en manos del azar y el silencio
y entonces, solo entonces, siento como voy cayendo.
Necesito tocar fondo, devorar y regurgitar mi ser,
por eso espero la noche y su quietud,
ella auspicia mi creación.
Es ahí, en ese momento de plenitud,
que invoco mis fantasmas,
doy rienda suelta a mi imaginación
e incluso algunos días escucho sus susurros,
interpreto sus cánticos sin nombre,
juego con ellos y me cobijan.
Al despertar, soy alguien nuevo.
Otro día, otra noche, vuelve el ciclo.
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Autor:
Alejandro Ramirez Cuba (
Offline) - Publicado: 26 de junio de 2026 a las 22:38
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6

Offline)
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