Bendita.

Nataly Olarte

Benditos los días en que despierto arropada por tu sonrisa, bendito el aire que se vuelve suspiro cuando te acercas y bendito el brillo que guía mis ojos hacia tu presencia.

 

Yo, que he sido paria, que a deidades no hice venia, sin permiso de ningún dios, con nada más que mi vida, te bendigo para siempre,

 

amada mía.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.