Simples vocablos del alma

José Luis Barrientos León

 

¿A dónde van los vocablos que se bajaran de la boca?

Esos que no se quedaron a pelear el renglón.

Quizá no flotan en un cielo de retórica,

ni son prisioneros de un ventarrón abstracto.

 

Apuesto a que se amontonan en las hendijas del frío,

ahí donde la marea de la prisa no los alcance,

buscando el calorcito de un recuerdo limpio,

un café compartido que cure el desamparo.

 

Y las miradas aquellas, las que un día partieron

con la mochila llena de adioses urgentes,

hoy ruedan seguro sobre los cristales de la tarde.

 

Son como gotas de lluvia pertinaz y terca

que golpean la ventana pidiendo permiso para pasar,

para volver a entrar en el mapa de tus ojos.

 

No creas que se mueren en la nada del olvido.

Aunque jueguen a no ser, aunque parezcan ceniza,

vuelven siempre a ser algo en el inventario del alma,

una tregua, un asombro, o simplemente, las ganas de volver.

 

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.