Una hermosa estrella, felizmente
Va flotando, danzante, alegremente,
Ya que alegría es su segundo nombre,
Y no hay hombre que no escuche.
Como suena el arder de su alma,
Desprendiendo tan valiosa calma,
Que hasta la oscuridad se asombra
Y vuelve blanca a las sombras.
Ya que no hay alma sin danza,
Siendo emociones una balanza;
Una balanza de suaves pasos
Que inquietan a los pasados.
De hombres tristes y abandonados,
Que el destino los vuelve inquietos,
Piden y rezan por aquella estrella,
Porque no pueden vivir sin ella.
Autor: Samuel Fuentes
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Autor:
El buho escritor (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 24 de junio de 2026 a las 08:41
- Categoría: Amor
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Lucía Gómez, Osler Detourniel, Anita del Perú., Noa Subin

Offline)
Comentarios1
Aprecio tu estilo, gusté leerte.
Shalom, colega de la pluma
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