Angel Samuel

Estrella Danzante

Una hermosa estrella, felizmente

Va flotando, danzante, alegremente,

Ya que alegría es su segundo nombre,

Y no hay hombre que no escuche.

 

Como suena el arder de su alma,

Desprendiendo tan valiosa calma,

Que hasta la oscuridad se asombra

Y vuelve blanca a las sombras.

 

Ya que no hay alma sin danza,

Siendo emociones una balanza;

Una balanza de suaves pasos

Que inquietan a los pasados.

 

De hombres tristes y abandonados,

Que el destino los vuelve inquietos,

Piden y rezan por aquella estrella,

Porque no pueden vivir sin ella.

Autor: Samuel Fuentes