El calor roe los muros
en ocres bocados
y las calaveras blanquean
sus monedas al sol.
¡Comprad fortuna!
¡Comprad y calmad la sed
de la lujuria!
(la gula masticará la siesta)
Esqueléticas hembras
asaltan la tarde
en letargo.
Nadie sueña ya.
Nadie podrá
soñarse amando.
El verano
aborta
los sueños
mansos.
Claudio M. López ©
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Autor:
Claudio M. López (
Offline) - Publicado: 23 de junio de 2026 a las 16:12
- Categoría: Naturaleza
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz, Annabeth Aparicio, racsonando

Offline)
Comentarios1
Este poema de Claudio M. López retrata un verano hostil y asfixiante que consume tanto la arquitectura como el espíritu humano. Utilizas imágenes de calor extremo y decadencia física para ilustrar una atmósfera cargada de vicios y desesperación. A través de metáforas sobre la sed y la lujuria, se describe una realidad donde la vitalidad se desvanece bajo un sol implacable. La obra sugiere que este clima insoportable anula la capacidad de soñar y amar, dejando solo un vacío existencial. Finalmente, la estación se presenta como una fuerza destructiva que interrumpe la esperanza y la tranquilidad de los individuos.
¡Bien por esta obra de sugerencias, imágenes y sentidos!
Bendecida tarde 🙌👍🙌
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