Claudio M. López

Estío

El calor roe los muros 

en ocres bocados

y las calaveras blanquean

sus monedas al sol.

 

¡Comprad fortuna!

¡Comprad y calmad la sed

de la lujuria!

 

(la gula masticará la siesta)

 

Esqueléticas hembras

asaltan la tarde 

en letargo.

 

Nadie sueña ya.

Nadie podrá 

soñarse amando.

 

El verano

aborta

los sueños 

mansos.

 

Claudio M. López ©