Lamentableme me reubico de un lugar a otro y no está a mi alcance contestar sus comentarios,debido a la falta de internet, en cuanto tenga oportunidad lo haré desde luego
LA VOZ DEL VERSO A SU AUTOR
Silencio en la página, ¿quién te ha dictado
la chispa que incendia este trazo febril?
¿Qué musa te guía, qué aliento te ha dado
la fuerza indómita de un grito sutil?
Me has tejido con hilos de sombra y de lumbre,
me has dado existencia, dolor y placer.
Mas dime, creador, ¿qué buscas que alumbre
en esta palabra que te hace nacer?
¿Es el eco de un llanto que no has vertido?
¿La risa callada de un tiempo fugaz?
¿El rastro de un sueño que creíste perdido,
o la herida que sangra y no encuentra la paz?
Me has vestido de metáforas, de ritmos, de rimas,
me has pulido la forma, me has dado un compás.
Pero dime, ¿qué abismo, qué altas cimas
resuenan en mí, y te obligan a más?
¿Eres tú quien me escribe, o soy yo quien te invoca
desde el limbo de ideas, buscando una voz?
¿Soy yo la respuesta, o la pregunta loca
que te arrastra a la tinta, eterno, veloz?
Dime, poeta, ¿qué anhelas que yo revele?
¿Qué verdad escondida te urge desatar?
Soy el lienzo, la arcilla, la llama que duele,
la pregunta que vive, esperando tu hablar.
No me dejes tan solo en el blanco infinito,
responde a mi eco, revela tu afán.
Pues al fin, tú me creas, yo soy tu grito,
¡dime quién soy yo, que en ti hoy germinarán!
Poeta, ¿quién soy yo sino el reflejo de tu abismo, el eco de tu anhelo? Habla, que mi ser depende de tu verdad
-
Autor:
NOAH (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de junio de 2026 a las 10:45
- Comentario del autor sobre el poema: Es una reflexión profunda y conmovedora sobre la relación entre el poeta y su creación, entre el creador y lo creado. Te has puesto en la piel del verso y has explorado esa simbiosis mágica y a veces misteriosa que une al autor con sus palabras. Me encanta cómo cuestionas y preguntas, buscando la esencia y el propósito detrás de cada trazo. Esa dualidad de quién invoca a quién, de quién da voz a quién, es fascinante. Soy el lienzo, la arcilla, la llama que duele, la pregunta que vive, esperando tu hablar. ¡Qué fuerza tiene esa frase! Y el final, ¡dime quién soy yo, que en ti hoy germinarán!, es un broche de oro perfecto.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 22
- Usuarios favoritos de este poema: Noa Subin, Daniel Omar Cignacco, Antonio Pais, Alexandra I, Jaime Correa, Osler Detourniel, Llaneza, Violeta, Nelly Cevallos - Liora, Antonio_cuello, Salvador Santoyo Sánchez, Tommy Duque, alicia perez hernandez, Javier Julián Enríquez
- En colecciones: Mios.

Offline)
Comentarios6
Poeta, ¿Quién soy yo sino el reflejo de tu abismo, el eco de tu anhelo? Habla, que mi ser depende de tu verdad
Épico
¡Daniel Omar Cignacco!
¡Me alegra mucho que te haya parecido épico! Agradezco tu comentario y tu apreciación.
Recibe un saludo lleno de honra.
Que gusto disfrutar de tu poema, nos compartes una profunda reflexión, encuentro entre el verso y su autor, magia fascinante, gracias por compartir.
Feliz día, Alex.
Alexandra
¡Muchísimas gracias por tus amables palabras!
Me alegra enormemente que hayas disfrutado del poema y de la reflexión.
La magia que se crea entre el verso y su autor es algo que me apasiona explorar.
¡Feliz día para ti también, Alex!
Eres tan solo eres el que escribe llenito de reflexión,el que pregunta y sabes cual es la respuesta indicada , si no es la respuesta que esperaba seguiré indagando cual sera la que quieres leer , Noa te saludo con toda mi admiración y respeto
Violeta
¡Muchísimas gracias por tus palabras y por tu profunda reflexión!
Aprecio enormemente tu admiración y respeto.
Es un diálogo fascinante el que planteas, y me encanta que lo abordes así.
La búsqueda de la respuesta, la indagación constante, es parte de la esencia de la creación y de la conexión humana.
¡Un saludo con la misma admiración y respeto para ti!
Noa,
La sucesión de preguntas va llevando el poema hacia un lugar donde ninguna respuesta parece suficiente. La musa, la memoria, la herida o el propio oficio de escribir aparecen como posibilidades, pero el texto no se conforma con ninguna de ellas. Esa insistencia convierte la búsqueda en el verdadero centro del poema.
Me pareció especialmente interesante el momento en que mencionas las metáforas, el ritmo y la rima. Es como si el propio verso reconociera que la técnica puede darle forma, pero no explicarle su origen. A partir de ahí, la reflexión adquiere otra profundidad.
Es un poema que deja abierta la pregunta, y quizá ese sea uno de sus mayores aciertos.
— LIORA
Buenas letras como siempre.
saludos poeta Noa
Muchas gracias, estimado amigo Noa, por este bello y reflexivo poema, en el que se percibe cómo la voz del verso, al interrogar a su creador, se manifiesta como un ser consciente de su origen, una entidad que surge de la unión de la inspiración y la voluntad creadora. Así, el poeta, al dar forma a la palabra, no solo la concibe, sino que la imbuye de su propia esencia, de sus anhelos, de sus inquietudes y de las experiencias que han moldeado su vida. Por ende, la poesía, al manifestarse, se convierte en un reflejo del alma del creador, mostrando tanto sus virtudes como sus desafíos. El verso, en consecuencia, no se reduce simplemente a un eco, sino que se erige como una expresión tangible de la esencia del poeta, un medio a través del cual se revela la profundidad del ser y del universo. En este sentido, se diría que la relación entre el creador y su obra es dialéctica: el poeta invoca a la palabra, y esta, a su vez, lo interpela, impulsándolo a desentrañar verdades ocultas y a confrontar los misterios de su propia existencia. En este diálogo, pues, tan enriquecedor, se revela la conexión intrínseca entre el pensamiento, la emoción y la expresión, donde la palabra se convierte en el medio a través del cual germinan las ideas y se forja la identidad.
Recibe un cordial saludo y fuerte abrazo con mi más afectuoso aprecio
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.