A Tu Lado

Ricardo Antonio

 

No le pido al cielo más estrellas,
ni al amanecer un nuevo resplandor,
porque en tus ojos encuentro la luz
que acompaña mis pasos cada día.

No necesito jardines lejanos,
ni promesas escritas en el viento;
me basta tu mano junto a la mía
y la paz que encuentro en tu silencio.

Hay amores que nacen como fuego,
brillan intensamente y luego mueren;
el nuestro es como el río que avanza,
sereno, constante y siempre presente.

Me gusta verte en las cosas sencillas:
en el café compartido de la mañana,
en las conversaciones sin prisa,
en las risas que llenan la casa.

Porque el amor verdadero no siempre grita,
ni busca adornarse con grandes palabras;
a veces simplemente permanece,
fiel como la luna sobre las aguas.

Y si alguien me preguntara algún día
qué tesoro he encontrado en esta vida,
no hablaría de oro ni de gloria:
diría tu nombre...
y sonreiría.

  • Autor: Constructor de Sueños (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 22 de junio de 2026 a las 08:34
  • Comentario del autor sobre el poema: Escribí estos versos pensando en ese amor sereno que no necesita demostraciones extraordinarias para ser inmenso. Creo que las emociones más auténticas nacen en los pequeños momentos compartidos, en la presencia constante de quien hace más bello el camino de la vida. Adelanto de mi segundo libro. ¡Gracias por leer!
  • Categoría: Amor
  • Lecturas: 4
  • Usuarios favoritos de este poema: Nelly Cevallos - Liora, Daniel Omar Cignacco
Comentarios +

Comentarios1

  • Daniel Omar Cignacco

    Y si alguien me preguntara algún día
    qué tesoro he encontrado en esta vida,
    no hablaría de oro ni de gloria:
    diría tu nombre...
    y sonreiría.

    Excelente



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