¡Hala, rey furibundo, poseído de traíllas deslumbrantes y coléricas!
¡Hala! Forja la luz hambriento de cerrazón.
Haz el filo acolmillado, excava sonrisas y penas y mata el sueño.
¡Hala! Extranjero de mi cuerpo, vete sin ensuciar tu boca con un adiós.
Está aquí mi plegaria espinosa que va a magullarte la fe porque el final es nuestro.
Nos pertenece sediento, sin lengua.
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Autor:
Matu (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 20 de junio de 2026 a las 22:59
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Noa Subin

Offline)
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