No hay aviso en la retirada,
solo una lenta sustracción del aire,
un comenzar el invierno
en mitad de una palabra interrumpida.
El frío no llega desde afuera;
nace en el centro del pecho, un mineral blanco
que va extendiendo sus agujas lentas
por los pasillos donde antes
hubo una certidumbre.
Este oficio de animal sitiado
que aprendió a oír la nieve
mucho antes de caer:
las manos sin nada,
la pupila fija en un punto
donde la luz ya no varía.
Porque la distancia no se mide en kilómetros,
sino en el peso muerto de un silencio intacto
que alguien tiene que habitar sin pertenecerle.
No es la ausencia, es la perseverancia de las cosas
afilando sus perfiles en la sombra:
la casa sin testigo,
el alma descalza que mide
la forma exacta de una cama vacía.
Antonio Portillo Spinola ©
-
Autor:
Spinoport (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 19 de junio de 2026 a las 06:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Salva45, Mauro Enrique Lopez Z.

Offline)
Comentarios1
No es la ausencia, es la perseverancia de las cosas
afilando sus perfiles en la sombra:
la casa sin testigo,
el alma descalza que mide
la forma exacta de una cama vacía.
Excelente poeta.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.