El palo santo

Karen García Zambrano



‎Palo Santo es tu nombre, mas no por carecer de pecado; indios y conquistadores te encontraron en la loma, indómito y encrespado, buscando la orilla en la cumbre como un tierno venado.

El tronco que te sostiene luce manchas de blancos paisajes; no dibujan estrellas, son nubes que habitan tu viaje; tu altura es un imperio que asusta pero no mata, un territorio escondido con una espada de plata.

 

Tu estirpe fue el fiel espejo del manteño y huancavilca; te vistieron de gala, ceñido con oro puro, ese que esconde los mares y atrapa el confín oscuro.

 

Madera sagrada es tu nombre, aunque el mundo no lo sepa; solo el montubio lo sabe cuando al monte recobre. De ti extraen el aceite que calma tantas dolencias, mientras lastiman tu suelo y matan tu persistencia.

 

Te dejan tendido en el piso, y te acaban como serpiente, esperando por años que el tiempo madure tu savia latente; hoy compré a tu hijo y lo traje a mi morada, lo llené de hojas y tierra para ver su vida brotada.

 

Yo te prometo, árbol, respetar tu olor y presencia; barreré con mimo tus hojas y adoraré tu esencia, no mataré a tu hijo por lucrarme de tu don; solo quiero que crezca y me abrigue en el sillón. Con los años que me esperan, cuando el frío envejezca, frotaré mis rodillas sintiendo que tu aroma me refresca.

 

Palo Santo te llaman, mas no por carecer de pecado; lo santo no se pregona ni se vive disfrazado. Tu aroma son tus acciones, sin mirar a quién agradar; ¡Palo santo bendito, bendito por adornar mi tierra y mi morada; ese será tu altar!

Comentarios +

Comentarios8

  • Carlosg

    Karencita un belleza tus letras , admirable esas experiencias, ya se te extrañaba, sigamos así.
    Un abrazo.

    • Karen García Zambrano

      Carlos, gracias por visitar mis rincón poético, ya estamos retomando.
      Buen anoche amigo de letras.

    • Mauro Enrique Lopez Z.

      Karencita gracias por esa amistad lo estaremos leyendo saludo desde Manta Ecuador

      • Karen García Zambrano

        A usted gracias por visitar mis lugar mágico.
        Saludos desde Portoviejo

      • Noa Subin

        Lo leo una y otra vez y siempre encuentro algo nuevo. Es como la poesía misma – eterna y cambiante.

        Saludos cordiales

        • Karen García Zambrano

          Me encanta saber eso ,que mis letras te puedan hacer sentir y vivir ,siempre Bienvenido Noa.

          • Noa Subin

            ¡Qué bellas palabras, querida amiga!
            Ese mensaje resume todo lo que significa hacer poesía: escribir no es solo dejar letras en un papel, sino crear mundos donde los demás puedan sentir y vivir. Saber que tus versos abren sus puertas con tanta calidez es el mayor regalo que un poeta puede recibir. Has capturado el alma misma de nuestra arte: la conexión que une quien escribe con quien lee, como si fuéramos parte de un mismo sueño. ¡Magnífico!

          • JUSTO ALDÚ

            La promesa de cuidar al "hijo" del árbol transforma tu texto en un compromiso personal con la conservación, recordándonos que la verdadera relación con la naturaleza no consiste en explotar sus recursos, sino en protegerlos y convivir con ellos.

            Aquí en Panamá también contamos con árboles emblemáticos que forman parte de nuestro patrimonio natural y cultural, y que merecen igual cuidado y admiración. Entre ellos destacan el majestuoso guayacán, que cada verano tiñe de amarillo extensas regiones del país; el espavé, de imponente altura; el cedro amargo, apreciado por su madera; el corotú, generoso en sombra; y el histórico árbol Panamá, cuyo nombre identifica a nuestra nación. Todos ellos son testigos silenciosos del paso del tiempo y refugio de innumerables especies. Al igual que el Palo Santo en este texto, nos recuerdan que la riqueza de una tierra no solo se mide por lo que produce, sino también por aquello que es capaz de conservar para las generaciones futuras.

            Un abrazo.

          • Nelly Cevallos - Liora

            Karencita,

            Como compatriota, ha sido especialmente grato encontrar un poema que convierte al Palo Santo en un símbolo de memoria, identidad y respeto por la tierra que compartimos. La voz poética establece un diálogo con el árbol que trasciende lo descriptivo y lo convierte en un guardián de historia y pertenencia.

            También encuentro significativo el contraste entre el aprovechamiento de sus dones y el llamado a preservar su permanencia. Esa tensión aporta al poema una dimensión ética que acompaña con coherencia el desarrollo de las imágenes.

            Gracias por compartir tu escritura.

            Recibe un cordial saludo.

            — LIORA

          • Poesía Herética

            Hola Karen, tienes la facilidad de encontrar en lo cotidiano (un dulce, una flor, un molino, una pulsera, etc.) un valor mas allá del que la mayoría solemos percibir y lo vuelves inspiración.

            Es difícil no imaginar al árbol como un guardián paciente de memorias, aromas y vidas, ofreciendo siempre algo de sí mismo. Y la responsabilidad que tenemos de perpetuarlas a través de ese retoño.


            Gracias por compartir y recibe un cordial saludo.

          • claudio ramirez vasquez

            El Palo Santo, descubre tu sensibilidad poética y por siempre muy agradecido de tus versos y tus besos...

          • Mirian del Pozo

            Inspiración que llena los sentidos así como tus otros poemas ,cada uno es una vida un homenaje .
            Gusto de leer tus versos y esas manos mágicas.



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