Fue cruel extremadamente cruel
la tarde de ayer,
era cómo si el cielo cayera sobre mí,
me sentí en la nada en la nada.
Ya no sentía viento,
mi aliento expiraba,
la tarde de ayer
fue la más cruel incomparablemente cruel.
Hoy ya es otro amanecer,
no te llevaste mi alma,
no estoy inerte sigo viviente,
después de la tarde de ayer.
La tarde de ayer,
será un hito seguramente en nuestras historias,
que Dios guie tu pasos mi perdido amor,
mis oraciones siempre serán para vos.
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Miércoles 17-6-26 Perú
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Autor:
agustin monteza casusol (
Offline) - Publicado: 17 de junio de 2026 a las 17:59
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 29
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Clan, Mauro Enrique Lopez Z., Nelly Cevallos - Liora, Daniel Omar Cignacco, agustin monteza casusol, Mª Pilar Luna Calvo, racsonando, Noa Subin, Llaneza, El desalmado, Emilia🦋, Rafael Escobar

Offline)
Comentarios1
Agustín:
Hay una honestidad que atraviesa estos versos de principio a fin. El poema parte de una herida que parece derrumbarlo todo, pero encuentra un punto de luz en ese despertar donde la vida continúa. Me conmovió el cierre; incluso después del dolor, todavía queda espacio para desear el bien a quien se ama. Esa generosidad le da al poema una profundidad muy humana.
Un abrazo, poeta.
— LIORA
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