Fue cruel extremadamente cruel
la tarde de ayer,
era cómo si el cielo cayera sobre mí,
me sentí en la nada en la nada.
Ya no sentía viento,
mi aliento expiraba,
la tarde de ayer
fue la más cruel incomparablemente cruel.
Hoy ya es otro amanecer,
no te llevaste mi alma,
no estoy inerte sigo viviente,
después de la tarde de ayer.
La tarde de ayer,
será un hito seguramente en nuestras historias,
que Dios guie tu pasos mi perdido amor,
mis oraciones siempre serán para vos.
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Miércoles 17-6-26 Perú