Hoy fui al cementerio
en busca de paz.
Es que hay algo en ellos,
te voy a explicar.
Los muertos te escuchan,
no buscan juzgar;
y aunque no se inmutan,
los oyes hablar.
A él la carroza
lo arrolló al cruzar;
a otro, su esposa
le encajó un puñal.
A uno, su hijo,
queriendo heredar,
un acuerdo hizo
con un criminal.
Uno, ya cansado,
se echó a volar;
y otro, muy amado,
partió antes de andar.
El crudo silencio
confirma su paz;
ríen en sus lechos
de mí y los demás.
No llores su ausencia
ni su cruel final,
porque, aunque pudieran,
jamás volverán.
-
Autor:
Francisco Mesina (
Offline) - Publicado: 17 de junio de 2026 a las 13:15
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

Offline)
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.