AGONÍA

Solymar Pérez

Me pesan del alma los párpados
Me lloran las mañanas amanecidas
Se desvela la noche tan triste
y se cruza conmigo en el llanto


Los roedores salieron con hambre
Arrasaron con todo y con nada
con lo poco que me quedaba en el pecho
En ese hueco frío corazón 

Lo devoraron sedientos
como la migaja que era
como el cristal roto y reparado de un desastre irremediable

Tan defectuoso que bailo en ese hilo muerto
Un latido menos cada día
Me muero y me quiero morir
Todos
todos los días de mi vida

A veces pienso en Plath
Pienso qué diría Sylvia
cómo sonarían las campanas cristalinas
cuando me vaya poco a poco
ausentándome en los días 

hasta cuando seguirá latiendo
este pobre corazón destartalado

Cuando acabará
cuando
este mundo marchito
esta agonía 

 



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.