Oficio de arcilla y rastrojo

José Luis Barrientos León

 

Aquí me tengo, en este cuenco vivo,

esta corteza fiel que me ha tocado;

por abriles y lunes masticado,

en mi andar de elemento transitivo.

 

No busca el azogue la corona,

de mi rostro sumiso y su lamento;

son otoños de sal que lleva el viento,

y un pecho torpe que jamás perdona.

 

Fui la promesa de la arcilla tierna

que el tiempo fue limando con su espina;

hoy soy ceniza seca que camina,

adioses y canción que no es eterna.

 

Pero en este naufragio que me toca,

bendigo mi derrota y mi amargura.

Mírame bien, de pie sobre la anchura,

vencido por los días y la roca,

salvado por mi propia desventura.

Ver métrica de este poema
  • Autor: Jose Barrientos (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 16 de junio de 2026 a las 13:26
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 2
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.