Lancé un antojadizo susurro a la noche
cuando la incertidumbre me abrazaba el pecho.
No suprime el ruido del mundo,
pero hace que renacen luces
donde todo intentaba hundir.
Mi anhelo desborda
como biblioteca sin puertas ni candados:
estantes llenos de bondad,
versos que rozan lo sublime,
silencios que no se cansan.
Es incesante,
como marea que purifica la orilla
y fortifica la arena herida.
Es incesante,
como vos que aparecés
cuando todo quiere hundir.
Lancé ese anhelo al universo
sin mapa, sin promesas,
solo con la certeza antojadizo
de que hay algo infalible esperándome:
tu bondad,
tu voz sublime,
tu forma de hacer que renacen
hasta mis partes que suprime el olvido.
Y si la incertidumbre vuelve,
si intenta hundir de nuevo,
mi anhelo desborda bibliotecas enteras
para recordarte:
sos incesante,
me purifica,
me fortifica,
y no hay noche que suprime
lo que lancé hacia vos.
-
Autor:
Enmascaradodelapoesia (Seudónimo) (
Online) - Publicado: 15 de junio de 2026 a las 07:35
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz, Antonio Pais, racsonando, WandaAngel

Online)
Comentarios1
La anomalía incesante de la esperanza:
Tu poema describe un anhelo profundo que actúa como un refugio espiritual frente a la incertidumbre y la oscuridad de la vida. Haces uso de metáforas de bibliotecas abiertas y mareas purificadoras para ilustrar cómo el afecto de otra persona logra sanar las heridas internas. Aquí la obra destaca la bondad incondicional y la voz del ser amado como fuerzas constantes que impiden que el alma se hunda en el olvido. A través de versos emotivos, se celebra una conexión incesante que transforma el ruido del mundo en una luz revitalizante y protectora. El texto concluye con la certeza absoluta de que este vínculo es capaz de fortalecer al individuo ante cualquier adversidad futura.
Un bendecido día.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.