Heme aquí: "El soliloquio del poeta"

racsonando



Heme aquí: "El soliloquio del poeta"

¡Heme aquí!

Que por ventura,

o desde la misma desventura,

vengo con mi díscola cordura

y todas sus unturas,

para que las claves y los declives

reactiven su mundo,

sea tunante o aderezo de proclives.

Que enmarañe versos y sus anversos,

hasta pensarse, desde ellos,

donde vagas, universo.

Sin importar a quiénes sustantive,

ni si es frugal cuando los adjetive. 

Que la lisonja hilvane el hilo burdo

con el que escribo.

Que es mi ley donde me tilde

vate o hasta profeta,

mientras desfallece en lides

lo que prueba ímproba la probeta,

y el gen mutado que se busque

o se talle un mal llamado anacoreta. 

Escribo porque…

palpo en versos la voz,

la metáfora, el ritmo;

porque las simples musas de mi lienzo

son brillantes sonatinas

que le ponen rimas

a la frágil existencia de mis tiestos.

 Porque…

sin yelmo, mi escualida figura,

espina, su arma:

¡lo frágil de sus versos!

sin pensarse caballero de aspa y vientos.

 Bebo y como.

Mastico los días

y dejo mi saliva en pócimas secretas

sobre el pan que es por bien servido,

y luego lo deposito, sin otra ceremonia,

en mi SOBRE_MESA.

Allí comparto el dulce

y el néctar de mi vida,

las migas de mis tiempos,

el polvo de mi tierra,

los dolores que aprendí a nombrar

y aquellos otros...

que todavía buscan voz.

¡Las fotos viejas! 

Si después de ello

me tachan de poeta,

no los culpo,

ni me culpen.

Porque yo apenas

he venido a deambular

entre palabras,

a reconocer mis propias heridas

y las otras heridas del mundo.

¡Heme aquí, frente a mis lides!

Ya verás...

si soy poeta. 

 

Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.

 

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  • Autor: Racsonando (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 14 de junio de 2026 a las 21:53
  • Comentario del autor sobre el poema: Este no es un poema que pretenda demostrar una condición; es un poema que interroga un oficio. Aquí, comparece ante el lenguaje con la misma naturalidad con que comparte el pan en una mesa: mastica la experiencia, la transforma en palabra y la ofrece al lector. Entre ironía, memoria y reflexión, el texto intenta una poética personal donde escribir significa deambular entre las propias heridas y las heridas del mundo. La pregunta final —«Ya verás, si soy poeta»— no reclama un título: entrega el juicio al lector y el poema en un acto de humildad creadora.
  • Categoría: Fantástico
  • Lecturas: 9
  • Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, racsonando, Baltasar tarso, Poesía Herética, Antonio Pais, Salvador Santoyo Sánchez, Fabián Berty
  • En colecciones: ¡Los ojos de mis devaneos!.
Comentarios +

Comentarios2

  • Salvador Santoyo Sánchez

    Buenas letras, y como siempre, excelente música.

    Saludos cordiales estimado Racsonando ✅

  • Fabián Berty

    Intensas letras respetado Oscar.

    Un placer de lectura.

    Un fuerte abrazo.



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