¡EL JUEGO DEL NOMBRE!

racsonando



EL JUEGO DEL NOMBRE

 

"Dicen que el principio fue el Verbo.
Yo apenas encontré una letra caída,
jugando a cambiar el destino de una palabra".

Que vista el hombre sus carnes flacas
y sane, al menos, la encorvada mansedumbre de su pecho;
que su silencio os pague en penas
mientras en sala espera jugar con letras del absoluto...

Suspirando el cuerpo: ¡Ah Dios...!
Tropezando la tinta: Ha Dios...
Apuntando la proa: A Dios...
Y soltando la amarra: Adiós...

Repartido el milagro: A dioses...
Crujiendo la carne: ¡Ay Dios!
Alarga la noche su ruego: ¡Ayyy Dios!

Estremecido el vaso: ¿Hay Dios?
Y haciéndose nombre...

Y respondiendo el Verbo,
en el pan, en el chocolate y la sangre:
Hay Dios...

Y en este goteo...
mi reloj de arenas
tiene sus pálpitos suspendidos.

 

Racsonando Ando
Oscar Arley Noreña Ríos

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  • Autor: Racsonando (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 13 de junio de 2026 a las 15:37
  • Comentario del autor sobre el poema: La evolución gramatical de lo divino. Este poema explora la relación mística entre el lenguaje y la divinidad a través de la transformación de una sola expresión fonética. Se estructura un juego de palabras creativo para transitar desde el ruego y la duda existencial hasta la afirmación de una presencia sagrada. Mediante el uso de la homofonía, los versos conectan la fragilidad del cuerpo humano con la inmensidad de lo absoluto. La obra es una sugerencia que el acto de nombrar es una herramienta poderosa capaz de alterar el destino y encontrar lo sagrado en lo cotidiano. Con su narrativa la obra asume que la palabra encarna y se manifiesta en elementos simples como el pan y el tiempo mismo. El juego del nombre nace de esa intuición: la de explorar cómo el lenguaje también es un territorio espiritual. En este poema, una misma palabra se transforma en asombro, camino, despedida, dolor, duda y revelación. Cada variación es una estación de un viaje donde la gramática se vuelve emoción y la poesía descubre que, a veces, una sola letra puede cambiar el destino de una vida. Más que ofrecer respuestas, este poema invita a escuchar el silencio que habita entre las palabras, allí donde el hombre continúa jugando —como desde el principio— con las letras del absoluto. Racsonando Ando Oscar Arley Noreña Ríos
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 8
  • Usuarios favoritos de este poema: racsonando, Llaneza, Lucía Gómez, Noa Subin, Poesía Herética, Osler Detourniel, Hernán J. Moreyra
Comentarios +

Comentarios1

  • Noa Subin

    Tu manera de escribir es cercana y profunda,
    combina sencillez con una gran riqueza interior;
    cada estrofa es un cuadro que se dibuja en el alma,
    donde la idea se entiende y el sentimiento se comparte.

    La calidad de tu pluma se nota en cada detalle,
    dominas el ritmo, el tono y el sentido de lo que dices;
    haces de la poesía un lenguaje accesible y verdadero,
    una creación digna de ser leída y recordada.

    Un saludo cordial y mi reconocimiento por tu labo



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