La Araucaíma de Vallejo

Juan Vallejo

a don Álvaro Mutis

 

Hay una casa, allende, en la mitad de la selva,

Rodeada de un aura oscura de gran misterio,

Y gritos prensados en los marcos de sus puertas,

Y sangre hediente de dolor puro en sus adentros.

 

Casa blancuzca, mansión tan hermosa,

Sepultada en eras de sol y tiempo,

sembradíos de febo Apolo y viento,

de abandono y violencia, ella copiosa.

 

Cercada por peñascos y la orilla del mar

Donde cinco y dos aprendiéronse, lento, a amar

Un guardián, un sirviente, un dueño y un capitán,

Machiche, fraile y la moza que allá fue a parar,

Doncella que en el ocaso no supo escapar.

 

Paso por ella, recórrola inquieto,

Y veo colgando aquel esqueleto,

Tieso menjurje y belleza de ayeres,

Víctima prima de execrables seres.

 

Y a lo lejos contemplo difusos ataúdes

De occisos en tierra adentro, otros en tierra afuera,

A mis pies otros yacen cual de muertos higuera,

Y un sendero a mi diestra es un carnaval de aludes.

 

Anclada al pasado, sombra y quimera,

Sordo gemido de noche dantesca,

Castillo de muerte e incógnita espera,

Nadie te olvida, de horrores maestra.

  • Autor: Juan Vallejo (Offline Offline)
  • Publicado: 12 de junio de 2026 a las 08:13
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 5
  • Usuarios favoritos de este poema: Daniel Omar Cignacco
Comentarios +

Comentarios1

  • Daniel Omar Cignacco

    Gran poema poeta.
    Te invito sin compromiso a leer mi poema.
    https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-829724



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