Qué larga es la espera
cuando la desnutrición de la fe
va goteando el tiempo,
como una grieta lenta
en la pared del ánimo,
como si cada segundo
perdiera peso y sentido
y aun así siguiera:
cayendo,
insistente,
inevitable.
Qué larga se vuelve la espera
cuando la duda no se viste
de una idea pasajera,
sino que permanece
como habitación cerrada por dentro,
donde la incertidumbre
no solo abre mares de preguntas,
sino que responde
transformándolo todo en silencio.
Qué larga es la espera
cuando la mente intenta sostener la fe
con manos temblorosas,
cuando cada certeza
parece una lámpara encendida
en medio de un viento persistente.
Y la paz...
la paz se vuelve un territorio extraño,
de tensión invisible,
un equilibrio inestable
entre lo que se cree verdadero
y aquello que el miedo
susurra en la oscuridad como sentencia.
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Autor:
Isel (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 11 de junio de 2026 a las 01:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 5
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais

Offline)
Comentarios1
"Y la paz...
la paz se vuelve un territorio extraño,
de tensión invisible,
un equilibrio inestable
entre lo que se cree verdadero
y aquello que el miedo
susurra en la oscuridad como sentencia."
Completamente de acuerdo contigo,poeta, un abrazo
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