Mi Ayudador viene de Arriba.
Estoy temeroso
tiemblo ante la opresión,
mi enemigo se ha levantado;
quiere devorarme
como león a un cachorro.
No encuentro la salida,
por mas que busco me pierdo,
me hundo en el fango.
Soy como árbol que con odio
derriban sin piedad con hacha en mano.
Entonces dejo de ver lo que me rodea;
alzando mi mirada hacia los cielos del Señor.
alcanzo a ver su indignación,
se enciende contra los de mal corazón;
humeante se vuelve su furor.
Con su Espíritu Santo me sostiene,
poniendo una roca bajo mis pies.
Los dardos de esos chacales no me alcanzan
porque me ampara la fe
que bebe del imponente río,
de la justicia del Todopoderoso.
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Autor:
Una voz (
Offline) - Publicado: 10 de junio de 2026 a las 07:49
- Comentario del autor sobre el poema: ........Miqueas 6:8 (NASB) – “Él te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno; ¿Y qué es lo que el Señor exige de ti, sino que hagas justicia, ames la misericordia y camines humildemente con tu Dios?”
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio_cuello, Antonio Pais

Offline)
Comentarios1
Dios es justo, mi estimado poeta
Jamás nos desamparará
Saludos
Nunca de los nuncas poeta Antonio_cuello
porque bebemos de su justicia y estamos sobre su roca (Jesús).
Dios te bendiga y abrazos fraternos.
Amén...
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