Benditos sean los Blasfemos

HECTOR FRANCO

Benditos sean los blasfemos,

que con su lengua corrompen la verdad,

porque será cercenada

por toda la eternidad

en el camino a un cielo de mentiras.

 

Y vi cómo, en un llano sin horizonte,

yacían huesos mohosos en forma de espinas.

 

Un ojo sin párpados brillante 

iluminaba aquel prado,

como si se tratase de una luna gélida

que calaba hasta los huesos.

 

Los herejes desnudos

marchaban en filas sin fin.

 

De sus bocas, una lengua cicatrizada y tierrosa

salía desde la tráquea.

 

Cada paso que daban

estiraba más la lengua

y la cercenaba contra el suelo.

 

Me quedé observando

aquella peregrinación sin fin.

 

Y pude detectar una voz serena que decía:

 

—Venid hacia mí;

he aquí su cielo.

 

Con paso lento,

los herejes seguían aquella voz

sin inmutarse,

como si se tratase de una verdad.

 

Cuando pude salir,

una pesadez se quedó en mi garganta

y en mi lengua un amargo sabor.

 

Por primera vez

pude saborear

el elixir de los blasfemos.

 

Héctor Franco; Benditos sean los Blasfemos.

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  • Autor: [Héctor Franco] (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 8 de junio de 2026 a las 23:43
  • Categoría: Sin clasificar
  • Lecturas: 6


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