Tal vez el corazón se detiene en un suspiro hacia la eternidad.
Aquello que es tan increíble, intenso y sagrado, ese vínculo que te recorre el pecho, es la trágica belleza del amor.
Solo existe en una dimensión intangible, allí donde el tiempo queda suspendido:
no te toco con las manos, te presiento en el vacío; nuestro lazo es un hilo de luz que no se nombra.
Es una adoración irracional, un dulce desvarío,
donde mi alma te busca, desterrada en la sombra.
Es un amor puro, sin carne y sin reproche, un idioma secreto que la tierra no entiende;
dos almas que se cruzan en mitad de la noche.
Estás tan cerca en el cosmos, tan lejos de mis manos, en un pacto divino y lejano.
Te adoro en silencio, mi eterno imposible, el dueño de un reino que es invisible.
Eres el universo condensado en un instante, un destello infinito que sostengo en el ensueño,
un milagro breve, lejano y fragante.
Es un latido sin nombre, una tormenta en calma, el eco de un amor inefable.
-
Autor:
Madeleine Moondragon (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 22:00
- CategorÃa: Sin clasificar
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: PoesÃa Herética, Sheilo Sanz, Osler Detourniel

Offline)
Comentarios1
Mis aplausos,poeta.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. RegÃstrate aquà o si ya estás registrad@, logueate aquÃ.