A veces me siento perdido... tan perdido que duele. Y no sé cómo explicarlo. Porque no es solo no saber hacía dónde voy. Es despertar con la sensación de llegar tarde a una vida que ni siquiera entiendo. Es sentir que me estoy quedando atrás mientras todos los demás siguen adelante, mientras todos los demás hacen planes, mientras todos los demás siguen viviendo sus vidas, mientras yo apenas puedo con la mía. Y me da vergüenza admitirlo, pero hay noches en las que lloro en silencio para que nadie me pregunte. Noches en las que simplemente me quedo ahí tumbado mirando al techo, preguntándome cuándo me perdí tanto... Porque lo intento. Todos los días, lo intento. Intento seguir adelante. Intento creer que algo cambiará, pero en el fondo siento que no llego a ninguna parte. Y hay una parte de mí que ya no sabe qué hacer con todo este dolor. Y si Dios estuviera frente a mí ahora mismo, creo que todo lo que querría decirle es: "Si todavía hay un camino para mí, por favor... ayúdame a encontrarlo, porque ya no sé dónde estoy".
-
Autor:
Nicolas y Gaston (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 15:52
- Categoría: Espiritual
- Lecturas: 7
- Usuarios favoritos de este poema: Sheilo Sanz, Una voz, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Cartas.

Offline)
Comentarios1
Una carta profunda y dolorosa. Dios escucha todo lamento, hay un libro en la biblia llamado lamentaciones que es solo lamentos. También Dios nos responde en Cristo que es Dios mismo habiendo sufrido como nosotros, tentado en todo y molido y adolorido mas allá de nosotros, siendo carne como nosotros, eso quiere decir que es capaz de compadecerse de todos porque ha padecido como nosotros y Dios Padre conociéndonos también lo envió para eso, para borrar la distancia entre Dios y los hombres.
Dios te bendiga.
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.