Nicolas y Gaston

Ayúdame Dios...

A veces me siento perdido... tan perdido que duele. Y no sé cómo explicarlo. Porque no es solo no saber hacía dónde voy. Es despertar con la sensación de llegar tarde a una vida que ni siquiera entiendo. Es sentir que me estoy quedando atrás mientras todos los demás siguen adelante, mientras todos los demás hacen planes, mientras todos los demás siguen viviendo sus vidas, mientras yo apenas puedo con la mía. Y me da vergüenza admitirlo, pero hay noches en las que lloro en silencio para que nadie me pregunte. Noches en las que simplemente me quedo ahí tumbado mirando al techo, preguntándome cuándo me perdí tanto... Porque lo intento. Todos los días, lo intento. Intento seguir adelante. Intento creer que algo cambiará, pero en el fondo siento que no llego a ninguna parte. Y hay una parte de mí que ya no sabe qué hacer con todo este dolor. Y si Dios estuviera frente a mí ahora mismo, creo que todo lo que querría decirle es: \"Si todavía hay un camino para mí, por favor... ayúdame a encontrarlo, porque ya no sé dónde estoy\".