Me voy cuándo el tiempo me exija un descanso pero luego continuaré.
Esa chica de jean azul bien pegado camina con calma; su silueta en el jardín enciende de inmediato mi alma; el amor fluye en armonía cuando se entrega.
La manzana del Edén florece madura sobre la verde rama; es el fruto prohibido que a la pasión dulcemente nos llama; su aroma sella este pacto eterno entre la naturaleza y nosotros.
El brillo de su mirada madura borra cualquier antigua herida; mientras la manzana del amor adorna el huerto de nuestra vida; nuestros pasos coinciden plenamente en un destino compartido.
Se detiene el tiempo bajo la sombra del árbol sagrado, tu piel y mi piel encuentran el refugio tanto tiempo anhelado; la realidad supera con creces lo alguna vez imaginamos.
No existen las dudas ni las promesas falsas en este suelo; el latido de tu pecho es mi único y verdadero consuelo; la complicidad de nuestras manos unidas disipa todo temor.
El jardín total nos rodea con su complicidad silenciosa; tu presencia real hace que prescindamos de cualquier rosa; encontré mi verdad absoluta en la delicadeza de tus labios.
RIVAS JOSE
Barinas Venezuela
08-06-2026
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Autor:
RIVAS JOSE (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 8 de junio de 2026 a las 14:33
- Comentario del autor sobre el poema: Feliz tarde para todos ustedes.
- Categoría: Amor
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Poemas de Pepita Fernández, RIVAS JOSE, Nelly Cevallos - Liora, Tommy Duque, Sheilo Sanz, Mauro Enrique Lopez Z.
- En colecciones: Mi colección.

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