RIVAS JOSE

El corazón sin reserva

Esa chica de jean azul bien pegado camina con calma; su silueta en el jardín enciende de inmediato mi alma; el amor fluye  en armonía cuando se entrega.

 

La manzana del Edén florece madura sobre la verde rama; es el fruto prohibido que a la pasión dulcemente nos llama; su aroma sella este pacto eterno entre la naturaleza y nosotros. 

 

El brillo de su mirada madura borra cualquier antigua herida; mientras la manzana del amor adorna el huerto de nuestra vida; nuestros pasos coinciden  plenamente en un destino compartido. 

 

Se detiene el tiempo bajo la sombra del árbol sagrado, tu piel y mi piel encuentran el refugio tanto tiempo anhelado; la realidad supera con creces lo alguna vez imaginamos. 

 

No existen las dudas ni las promesas falsas en este suelo; el latido de tu pecho es mi único y verdadero consuelo; la complicidad de nuestras manos unidas disipa todo temor.

 

El jardín total nos rodea con su complicidad silenciosa; tu presencia real hace que prescindamos de cualquier rosa; encontré mi verdad absoluta en la delicadeza de tus labios. 

 

RIVAS JOSE 

Barinas  Venezuela 

08-06-2026