Llevo en mi oreja la lluvia rayada
el viento como espinas en la cara.
Una trompeta me cuchichea de la palabra, de mi fe entregada.
No sé qué me mueve; si los vestidos
del aire o el vibrato de quien mueve el tiempo, ¡ah sí!, y esta lluvia, y este rumor.
Tus siete ojos me vigilan, ¿pero qué tanto?
¡Oh! calor del fuego y luz del trono
entiendo el límite de la hormiga
y que solo tú tienes la medida del orbe.
El creyente da gracias por tu palabra...
Cristian Jovani
(Derechos reservados del autor).
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Autor:
Christian Jovani (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 7 de junio de 2026 a las 22:41
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: JUSTO ALDÚ, Antonio Pais

Offline)
Comentarios1
¡La grandeza del creador!
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