TÚ Y YO

Elias Castellano

 

 

 

¡Mírame a la cara!

¡Mírame, despacio!

Que quiero admirar

tus labios temblando

por la sola causa

de yo contemplarlos.

 

Mira mis pupilas.

Cógeme la mano.

Haz poner de punta

el vello en mis brazos.

Píntame azucenas

donde espinos guardo.

Desnuda mi cuerpo

de vejez y harapos.

 

Ponme un bello traje.

¡Vísteme de guapo!

Como a ti te gusta

que luzca en mi paso,

con las botas nuevas

un perfume caro

y aquella sortija

que encontré en el barro

y que tú puliste

con sumo cuidado.

 

Tú irás orgullosa

tomando mi mano

y yo, seré el hombre

más afortunado.

 

Serás la admirada.

Y yo, el envidiado.

 

Y en todo el paseo

saldrán madrigales

de entre los macizos

que hay a los dos lados.

 

¡Flores, brotarán!

Sobre nuestros pasos

brotarán las flores

más bellas del campo,

y un orfeón de aves,

vendrán a entonarnos

los trinos más dulces

que nunca has soñado.

 

Y así, enamorados,

nos verán de vuelta

cuando regresemos

a pisar la tierra.

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Comentarios +

Comentarios1

  • Lincol

    Un poema que retrata un amor capaz de devolver juventud, alegría y belleza a cada paso compartido.

    Saludos cordiales.



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