Siento envidia en las mañanas
cuando sales a caminar
y el sol acaricia tu piel
sin yo poderlo evitar.
De noche hablas con la luna
con el cielo lleno de estrellas
y los celos me torturan
aunque tú seas la más bella.
Siento unos inmensos celos
al ver una flor en tus manos,
porque me hace pensar
que mi amor ha sido en vano.
Siento una gran envidia
la cuál me está matando,
cuando el viento te acaricia
y yo me quedo observando.
No puedo evitar los celos
cuando te bañas en un río
y sumerges en sus aguas
tu cuerpo que ya fue mío.
Con tantos admiradores
quisiera a veces no ver
y entre la envidia y los celos
loco me voy a volver.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,05/06/2026.
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Autor:
Alejandro Diaz Quero (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 5 de junio de 2026 a las 09:11
- Comentario del autor sobre el poema: Los celos y la envidia no son buenos compañeros,por lo tanto debemos ser muy cuidadosos y más cuando son Celos imaginarios,porque aparte de sufrir sin necesidad pueden producir algún transtorno en nuestra personalidad,sentir esos celos naturales como protección por la persona amada es muy diferente a celos o envidia enfermisa y obsesiva.la desconfianza comienza con estos tipos de comportamiento,que deben ser superados.
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 11
- Usuarios favoritos de este poema: Classman, racsonando, Jaime Correa, Sergio Alejandro Cortéz

Offline)
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