CUESTIÓN DE PRECIOS
El reloj ya no nos cobra en centavos
cuando el tiempo nos lleva como esclavos...
pasa la factura valuada en días,
sin dejar espacio a la fantasía.
*
El reloj ya no cobra en las monedas,
va limando las horas que nos quedan;
gasta el viejo, tiempo en lo postergado,
en camino final ¡que fué marcado!
*
Se gasta la existencia en el intento,
pagando con el alma, el alimento,
por acumular el oro en las arcas
o en pretender lucir las grandes marcas.
*
Unos juntan el fardo con codicia;
de su propia angustia se nutre y vicia...
y hay otros que se endeudan por la sombra,
¡mientras el sistema les tiende alfombra!
*
Se olvidaron de ver el sol de frente,
de compartir, de vivir el presente,
por correr tras la gloria y la riqueza,
perdiendo en el camino a la nobleza.
*
Junta el rico la plata, con codicia,
cuando esa mala costumbre lo envicia;
busca el pobre una sombra de apariencia,
entregando su vida a la indigencia.
*
Se alimentan los dueños de la deuda
y, mientras toda esa masa se endeuda,
corren ambos detrás de una quimera,
olvidando ¡una vida verdadera!
*
Al final de la senda no hay chequera,
la mortaja nos viste de madera;
el gusano deshace la grandeza,
nivelando orgullo... con la pobreza.
*
Al final del camino no hay chequera...
el lujo que es ¡sucio abono en la acera!
La tierra nos recibe, despojados,
y el rico y el mendigo, ¡devorados!
*
Fusionado.
21-06-2026
Musicalización: https://suno.com/s/D19eQsq8oEQXv10B
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Autor:
Eduardo Faucheux (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 22 de junio de 2026 a las 00:00
- Comentario del autor sobre el poema: A los que ya pasamos los 60 y que empezamos a hablar de la vejez, la mejor inversión es concluir lo más rápido posible todo aquello que siempre quisimos hacer pero que vinimos postergando. ¿Y el precio? Bueno... Caro o barato, para qué queremos lo amarrocado si, total, ¡no nos lo vamos a llevar! A veces, me pongo a pensar acerca de los multimillonarios que, hasta el final de sus días, viven en una constante inversión de sus tiempos con el único fin de ganar aún más. Conozco gente que vive al límite de sus posibilidades económicas, endeudándose con préstamos y gastando más de lo que ganan, intentando parecer lo que no pueden llegar a ser. Ambos extremos sobreviven en una constante infelicidad y frustración. Unos, por no poder ser los que más tienen y, los otros, por no poder ser quienes intentan ser. ¿Será genético? ¿Será una cuestión de incidencia de rayos cósmicos? ¿Será que tiene que ver la educación? Bueno... al final, los primeros viven de los segundos, quitándoles hasta lo que no tienen, ya que ahí está la ganancia: en las deudas. Pero, al final del camino, ambos se encontrarán, en pelotas, agusanados y putrefactos; ambos, sin un centavo y convertidos en abono maloliente, alimento de parásitos. ¿Y para qué habrán vivido? Para perseguir ilusiones inconclusas, fantasías delirantes, ansias de poder e ínfulas de grandeza y fama que se esfuma en la niebla del pasado. Y, es probable, que hasta se hayan olvidado de vivir y ser felices. "En la paz que en la vejez se hubiera logrado, está el mejor secreto de vida, bien adquirido; la paz con todos es en el final, el mejor resultado entre lo bueno y lo malo ¡que uno hubiera elegido!" https://www.poemas-del-alma.com/blog/mostrar-poema-520502 Poema LA PAZ EN LA VEJEZ, de Eduardo Faucheux, en Poemas del Alma El transcurrir de los años nos va dando esa serenidad que todos los seres humanos necesitamos para vivir en paz, corrigiendo los errores y afirmando los aciertos. 26 FEB 2019 01:05
- Categoría: Reflexión
- Lecturas: 6
- Usuarios favoritos de este poema: alicia perez hernandez

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