REFLEXIONES A LA MEDIANOCHE 2: CON CARA DE CULO

EDUARDO FAUCHEUX



REFLEXIONES A LA MEDIANOCHE 2: CON CARA DE CULO

 

Caminaba mi viejo bien temprano

por la gran Capital, muy distraído,

cuando un pibe, insolente y atrevido,

le soltó un latigazo soberano:

—¡Qué cara de culo que tenés, viejo!—

le largó a boca de jarro, el muchacho;

mi padre, sintiéndose poco macho,

¡quiso colgar al pibe del pellejo!

*

Pasó el tiempo y el viejo cayó enfermo...

lo cuidé en el sofá, frente al destino,

mirando ese cajón tan mortecino

que deja la mente en vacío termo.

*

Lo miré con paciencia aquella tarde

y noté que aquel pibe no mentía:

esa cruda y gestual fisonomía

que, con cara de culo, hacía alarde.

*

Hoy los años avanzan con reflejos...

me miro en el espejo, las arrugas,

pelos en mis orejas, como orugas,

muestran aquel paisaje de mi viejo.

*

Genética maldita o bendecida,

el hijo es el reflejo del pasado,

el mismo rictus serio y oxidado

que heredé de su cara entristecida.

*

Vi en un subte a un viajero que reía,

contagiando el vagón con su locura,

y vi entrar a un sujeto, sin soltura,

con su cara de culo que tenía...

*

Ese gesto se pega y es veneno,

contagia más que el virus del olvido;

por eso, ¡a cambiar la cara! yo pido,

¡ya sea cosmética de relleno!

*

No importa cómo vuelvas a tu nido,

en auto, en bicicleta o caminando:

dibuja la sonrisa que vas dando,

¡aunque tengas tus labios ya partidos!

*

Fusionado.

07-06-2026

 

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  • Autor: Eduardo Faucheux (Seudónimo) (Offline Offline)
  • Publicado: 8 de junio de 2026 a las 00:00
  • Comentario del autor sobre el poema: Un día, me contó mi padre, ya muerto hace varios años, iba caminando muy pancho por la gran ciudad, Buenos Aires, la capital de nuestro ajetreado país, (estábamos hablando de las diferencias acerca lo que es la juventud actual, comparada cuando yo hormoneaba la adolescencia, tiempos ha...), muy metido en sus pensamientos, cuando se le cruzó un chico de, unos...quince años, que mirándolo a los ojos, le dijo, a boca de jarro: - Viejo, ¡qué cara de culo, tenés! Y siguió su ruta, como si nada... Y el viejo con cara de culo, se quedó parado, con la sorpresa obvia calada en su ser, mirando cómo se alejaba ese atrevido, al que hubiera colgado de las pelotas, si hubiera podido alcanzarlo. Y me lo contó, con la furia, ira , enojo, lógicos que produciría si te lo dijeran a vos. Pasó el tiempo, y por esas cosas de la vida, mi padre se enfermó tanto (mi madre ya había muerto antes) que me lo traje a mi casa, para cuidarlo. Y un día, apoltronado en su sofá, mirando al estúpido cajón mal llamado TV (cuando el que lo ve es uno), yo me dediqué a observarlo detenidamente, y noté, que aquel chico ¡TENIA RAZON!...Mi querido viejo... ¡TENIA CARA DE CULO! Transcurridos los años, y por esas desgracias y gracias de la genética, mirándome al espejo y observando cómo ahora avanzan las arrugas, cómo esos solitarios y gruesos pelos asoman desde el interior de las orejas y de las narices (a esos pelos que se les ocurre aparecer justo ahora que uno no tiene tiempo de sacárselos y que uno quería tenerlos en el pecho cuando rondaba los 18 y era totalmente lampiño...), digo, observando esas cosas, vengo a descubrir que el hijo -quien escribe-, como digno hijo de su padre, ¡TAMBIEN TIENE CARA DE CULO! Pasado el tiempo, vi un cortometraje de un individuo que entraba a un vagón del subterráneo y que empezaba a reír, con la mesiánica tarea de crear felicidad. En ese video, en una de las estaciones, entra un sujeto que no tenía idea de la gran aventura que estaba ocurriendo en ese vagón, con el cual me identifiqué y que me provocó mucha gracia (señal que mi desgracia es motivo de gracia, a fin de cuentas), ya que, al igual que mi viejo y yo, ¡también tenía cara de culo! Así que me he propuesto intentar cambiar la cara de culo; aunque sea, lo intentaré con la cosmética, si es necesario, porque, al igual que le risa, la cara de culo es contagiosa. Pero en sentido contrario al de la risa. No sé si regresarás a tu casa a pie, en bicicleta, en auto o metro, pero estaría bueno, aunque estés solo, que recuerdes este video cada vez que puedas y dibujes la sonrisa en tu cara, ya que tu alma, todavía, puede empezar a reír. Un abrazo.
  • Categoría: Reflexión
  • Lecturas: 15
  • Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Tommy Duque
Comentarios +

Comentarios1

  • Nkonek Almanorri

    Gran parte del mundo, de la humanidad, ya tiene cara de culo, la otra parte está esperando su turno. La culpa es del tiempo, éste que nos impide cambiar nada.



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