La moneda bajo la lengua.

Elthan

La moneda bajo la lengua.

 

Nacieron mercaderes junto al camino.
Pesaban juramentos en balanzas de estaño.
Intercambiaban nombres por refugios.
Vendían retratos de sí mismos.
La multitud aplaudía cada trueque, creyendo que nada se perdía.

 

Hubo quien vio otra cosa,
un objeto oculto detrás de los dientes.
No brillaba,
no otorgaba privilegios,
tampoco abría portones,
permanecía allí.

 

Pasaron inviernos sobre los techos.
Los heraldos cambiaron de bandera.
Las plazas aprendieron consignas nuevas.
Muchos regresaron cubiertos de prestigio.
Traían cofres, sellos, escoltas.

 

Llevaron al matadero
aquello que los miraba desde dentro.

 

Sin embargo, al cruzar los umbrales, algo faltaba,
las sombras de sus pasos llegaban incompletas,
como si hubiesen dejado una vértebra en cada pacto.

 

Otros eligieron la intemperie.
Nadie escribió sus gestas.
Ningún coro conservó memoria.
Aun así permanecieron enteros.

 

Hay árboles que conocen ese principio:
no negocian con la tormenta.
Pierden ramas.
La corteza se desprende.
Se acorta su sombra.
Jamás las raíces.

 

Las coronas también se hunden.
La sal reina sobre los tronos.
El musgo se alimenta de las estatuas.

 

Ninguno volvió entero,
su sitio quedó ocupado.
No por un enemigo,
mucho menos por el tiempo.
Por una ausencia con su rostro.

 

Cuando profanaron el cuerpo del último rey, buscando el origen de su caída, hallaron intacta cada costilla, cada órgano, cada hueso.

 

Excepto aquello que había vendido.

 

 

xElthan.

Comentarios +

Comentarios5

  • Salvador Santoyo Sánchez

    Creo que tu poema al final habla de conservar la dignidad.


    Muchos regresaron cubiertos de prestigio.
    Traían cofres, sellos, escoltas.
    Pero a cambio de que ?

    Conviene conservar el honor, como el árbol, que sus raíces están ocultas, pero se sostiene .

    Saludos poeta amigo Elthan

    • Elthan


      La moneda bajo la lengua puede interpretarse como la decencia, la integridad, la honestidad intelectual, la dignidad, la conciencia moral o la fidelidad a uno mismo. No se restringe a una sola palabra ni a una interpretación fija.

      Principalmente, la entiendo como una decencia esencial: aquello que impide que una persona se traicione a sí misma para obtener beneficios.
      En mi visión de la existencia, Salvador, la decencia no es perfección; es mantener cierta rectitud incluso sabiendo que el mundo no la recompensa.

      Suelo decir que las palabras tienen valor cuando están respaldadas por actos. Desde esa perspectiva, la indecencia no sería necesariamente romper una norma social, sino fingir una virtud que no se posee o traicionar aquello que se afirma defender.

      Saludos a ti.

      • Salvador Santoyo Sánchez

        Exacto, tienes razón.
        En nuestro mundo poco a poco va muriendo esa congruencia entre lo que se piensa, se dice y se hace.
        Los valores morales, parece ser ficción en vez de realidad.

        Muy buen tema amigo Elthan. Saludos cordiales

      • Éusoj Nidlaj

        Gracias por compartirlo, mi querido amigo poeta. Me ayuda bastante en mi razonamiento. Saludos cordiales y un abrazo.

        • Elthan

          Me alegra saber que te resultó útil, estimado. Suele suceder que la poesía intenta hacer preguntas más que entregar respuestas.

          Saludos a ti.

        • El Hombre de la Rosa

          Genial tu hermoso poema estimado poeta y fiel amigo Elthan
          Saludos de Críspulo desde España
          El Hombre de la Rosa

          • Elthan

            Como suele suceder, agradecido, estimado Hombre de la Rosa.

            Saludos a ti.

          • Jesús Ángel.

            Un rey muere con el cuerpo intacto, salvo lo que había vendido: su esencia o alma, origen de su caída...
            y a seguir sumando.

            • Elthan

              A seguir sumando. Por eso el cadáver conserva cada hueso. Lo que falta no pertenece a la anatomía.

              Hay ausencias que pesan más que una herida y ventas cuyo precio se sigue pagando mucho después de haber cobrado la moneda.



              Saludos a ti.

            • Nelly Cevallos - Liora

              Elthan, tu poema construye una reflexión poderosa sobre el precio de la renuncia a uno mismo. A través de un lenguaje simbólico y de imágenes de gran fuerza evocadora, el texto cuestiona aquello que se sacrifica en nombre del reconocimiento, la seguridad o el prestigio.

              Me resultaron especialmente significativas imágenes como «vendían retratos de sí mismos», «como si hubiesen dejado una vértebra en cada pacto» o esa conmovedora afirmación de que algunos, aun en la intemperie y sin testigos de sus gestas, «permanecieron enteros». Hay una mirada lúcida sobre la integridad y sus costos, sostenida con coherencia desde el inicio hasta ese cierre que deja resonando una ausencia imposible de reparar.

              «Excepto aquello que había vendido» es un remate sobrio y contundente, porque desplaza la pérdida hacia un territorio más profundo que el cuerpo o la memoria: aquello que constituye el núcleo mismo de lo que somos.

              Gracias por compartir un texto que invita a reflexionar sobre la identidad, la dignidad y las negociaciones silenciosas que acompañan el tránsito humano.

              — LIORA

              • Elthan

                El mundo suele recompensar muchas cosas; no siempre recompensa la rectitud. Por eso me interesaba más la figura de quienes permanecen enteros que quienes triunfan. No porque sean héroes, sino porque conservan algo que no admite reemplazo una vez perdido.

                La pérdida más grave no es aquello que nos arrebatan, sino aquello que entregamos voluntariamente creyendo que el intercambio nos favorece. El tiempo suele encargarse de mostrar la diferencia.

                Tu lectura ha señalado con precisión ese aspecto.

                Saludos a ti Liora.



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