Tenía la sonrisa más hermosa
que mis ojos habían contemplado,
y vaya que he visto atardeceres
morir lentamente
a lo largo de mi historia
caminando sobre esta tierra.
Pero ninguno llevaba
la luz imposible
que habitaba en su rostro.
En sus ojos descansaba el sol
con una delicadeza sagrada,
como si el universo entero
hubiera elegido aquel lugar
para rendirse en silencio.
Mirarlo
era dejar sin sentido cualquier novela,
porque ninguna fantasía inventada
podría superar
la perfección de su existencia.
Su voz tenía la suavidad
de aquello que nace en el cielo;
un timbre angelical
capaz de erizar la piel
y estremecer las partes más ocultas del alma.
Y en su mirada,
como constelaciones suspendidas en la noche,
habitaba una belleza
que no podía compararse
con nada de este mundo.
Porque incluso el lenguaje
se quedaba pequeño
intentando nombrarlo.
Su piel era delicada
como la de un ángel
recién caído del paraíso,
y el brillo de su sonrisa
dejaba mi respiración suspendida
entre el asombro y el deseo.
Su cabello, oscuro como la noche más profunda,
se movía suave
como el viento cuando acaricia el mar.
Amarlo siempre fue una contradicción.
Era intentar huir
y terminar regresando,
como quien conoce el peligro
pero aun así
decide incendiarse.
Estar con él
era descender al éxtasis,
perderse en un abismo bendito
del que jamás quise escapar.
Era tocar el cielo con las manos,
beber el elixir de la eternidad,
morir lentamente
para volver a renacer
cada madrugada entre sus brazos.
Recostarme sobre su piel
se convirtió en mi vicio,
ese del que el alma
nunca desea curarse.
Porque amarlo
fue perderme y encontrarme,
arder y sanar,
caer y elevarme
todo al mismo tiempo.
Y aún hoy,
cuando el silencio pronuncia su nombre
dentro de mi memoria,
sigo sin saber
si aquello que sentía
fue una hermosa ilusión
o si verdaderamente
él fue el amor
que el destino escribió para mi vida.
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Autor:
Poemas De Una Mente Joven. (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de junio de 2026 a las 19:49
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 29
- Usuarios favoritos de este poema: Antonio Pais, Poesía Herética, racsonando, Lualpri, EmilianoDR, Salvador Santoyo Sánchez, Carlos Baldelomar, alicia perez hernandez, Daniel Omar Cignacco, Sergio Alejandro Cortéz, Mauro Enrique Lopez Z., El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios4
Y en su mirada,
como constelaciones suspendidas en la noche,
habitaba una belleza
que no podía compararse
con nada de este mundo.
Yoleisy - lindo poema !
Negative muchas gracias por pasar a leerme es un placer tenerte por mi muro y que mis letras sean de tu agrado. Saludos cordiales!!!
Bonitas y sentidas letras, estimada poeta.
Gracias.
Lualpri muchas gracias por pasar a leerme. Un grato placer tenerlo por mi muro. Saludos!!!
Que esté muy bien, estimada poeta!
Faz y crepúsculo, cariz y luminiscencia, astro y mutismo, cosmos y corporeidad, resonancia y hermosura, pretención y represión, eros y protección, adicción y llamas, remembranzas e incertidumbre.
Eduh muchas gracias por pasar a leerme. Saludos cordiales!!!
Estar con él
era descender al éxtasis,
perderse en un abismo bendito
del que jamás quise escapar.
Hermosos versos que demuestran un amor sincero
cuando el amor llega nubla los sentidos y nos transforma
Encantadores versos mi linda amiga
Con mucho cariño
JAVIER
Javier gracias por pasar a leerme es un placer infinito tenerte por mi muro. Saludos cordiales. Un abrazo 🤗
El placer es inmenso es para mí linda amiga. Escribes con el alma en las manos y leerlos es un honor.
Gracias por ser tan excelente
Con mucho cariño
JAVIER
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