Fuimos tú y yo,
dos soledades en un mismo vaso,
estando de convidados,
por un aguardiente melancólico...
Por allí adentro,
compartimos nuestro corazón literario,
memorizamos el teléfono,
y nos juramos un afecto perpetuo...
Fue un amor el nuestro,
de unos cinco centímetros de planeo,
desde tu voz a mi oído,
donde me quedé para siempre, hasta ser un viejo...
Y es que el vidrio del vaso,
fue como el santuario sagrado de un espejo,
nuestro reflejo bendito.
¡Ay querida, cómo te bebiste mi tiempo!
-
Autor:
el brujo de letziaga (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 2 de junio de 2026 a las 02:19
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 9
- Usuarios favoritos de este poema: LOURDES TARRATS, Salvador Santoyo Sánchez, Mauro Enrique Lopez Z., Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios1
Hermoso poema, y gracias por el video.
Bellisimo!!!
DESDE LA ISLA DE MIS ABRAZOS, TE MANDO UNO, porque:
POETAS SOMOS...
Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.