Para tú partida

Maria elizabeth Freire

 

Algún día volveremos a aquel lugar donde 

  el tiempo nos hizo un nido,

donde las colinas blancas nos enseñaron a danzar y a desafiar la gravedad con nuestras acrobacias.

​Pronto, quizás, volveremos a ser flor en vigilia, esperando la primavera;

a ser fuego, leña vieja y cenizas,

pronto, al pulso del vacío.

​Volveremos, quizás, a jugar a construir canciones en un lenguaje incomprensible,

que solo tú y yo entenderemos.

​En los atardeceres, nos buscaremos entre pinceladas de cielos púrpuras, donde tu mirada se esconde en el silencio.

​Navegaremos bajo olas tormentosas

que amenazan con desbordarse; luego, nos refugiaremos en un oasis silencioso,

donde el sonido de tu voz será música celestial.

​Volveremos a ser lluvia, volveremos a ser tiempo.

​Y prometo que, si pudiera guardar una sola cosa, sería tu mirada.

Quizás también debería seguir coleccionando

tus sonrisas para los días nublados,

o los abrazos que alivian los días fríos.

​Por favor, dile al tiempo que se detenga,

o susúrrale que conserve un recuerdo,

que guarde entre sus murmullos: lo que somos, lo que fuimos, y lo que, inevitablemente, seremos.



Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.