El Augurio de Midgard.

Elthan

El Augurio de Midgard.

Los cuervos bajaron antes del deshielo.
Ningún anciano quiso interpretarlo.

 

El puerto olía a brea húmeda.
Las mujeres lavaban sal de las túnicas
sin mirar el horizonte.
Un niño golpeaba vértebras de bacalao
contra las piedras negras del embarcadero.

 

El vigía habló de una costa sin árboles,
de aguas inmóviles bajo un cielo de estaño.
Dijo que allí los hombres enterraban campanas
para no escuchar sus propios rezos.
Nadie rio.
Solo el herrero continuó hundiendo hierro al rojo
en un barril donde flotaban moscas muertas.
El vapor ascendía con forma de rostro mutilado.

 

Esa noche
los perros no durmieron.
Rasguñaron las puertas orientadas al norte.

 

La escarcha cubrió los remos al amanecer.
Algunos pensaron en abandonar el viaje.
Otros bebieron más de la cuenta
para confundir presagio con cansancio.
El mar permanecía liso,
como una hoja esperando nombres.

 

Las runas comenzaron a borrarse
antes de que muriera el sacerdote.
No se habló de aquello,
el recogimiento suele ser un augurio.

 

Los dioses envejecen primero.
Después envejecen quienes los obedecen.

 

El último “Skål” no sonó festivo,
los aullidos se escuchaban a través del hielo.

 

En otras costas existen ciudades levantadas con vidrio y neón.
Torres sin hollín ni cuervos.
Los hombres allí caminan rápido,
evitando cualquier charco donde pudiera reflejarse el rostro.

 

Cuando partieron, el fiordo quedó en silencio.
Ni despedidas ni plegarias.
Solo nieve desplazándose sobre las tablas vacías.
Entonces comprendieron por qué el invierno
ya no descendía desde las montañas.
Había aprendido a vivir dentro de los hombres.

 

 

xElthan.

Comentarios +

Comentarios2

  • Antonio_cuello

    Grata lectura, mi estimado Elthan
    Saludos

    • Elthan

      Tus palabras llegan con la sobriedad de quien aún concede tiempo a la lectura, estimado.


      El frío no es el clima, sino la apatía, el miedo y la pérdida del rumbo de la comunidad. Nosotros ya estamos viviendo nuestro propio fin del mundo, uno mucho más silencioso, limpio y urbano, pero igual de devastador.

      Saludos a ti.

    • El Hombre de la Rosa

      La grandeza de versar se plasma con tu generosa y bella pluma estimado poeta y amigo Elthan
      Saludos de Críspulo desde España
      El Hombre de la Rosa

      • Elthan

        Se aprecia la lectura y el tiempo dedicado, El Hombre de la Rosa más aún en un texto que no busca explicarse sino sostenerse por sí mismo en la mirada de quien lo recorre.



        Saludos a ti.



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