Te amé.

Fernando Miguel Penabaz Castillo

Tu figura altiva,
tu inteligencia,
y al caminar,
tu cadencia
 impresionaba,
a cualquiera,
deslumbraba.

Pero no por esa belleza
te quería,
sencillamente te amé
por lo que eras,
por lo que significabas
 tus ojos ,tu mirada, amé ,
tus labios, tus mejillas,
tus manos 
cansadas por el tiempo, 
incansablemente,
amé.

Cada día, en cada estación 
sin importarme,
otoño o primavera,
lluvia o seca,
siempre te amé.

Tus maneras, tus destinos, amé, 
 como si nada más existiera,
como si amarte fuera,
mi delirio, 
mi destreza,
o la fina realeza.

Era más necesario 
amarte 
que respirar,
que comer,
que caminar
de tal manera,
amarte 
se tornó 
en algo natural,
muy racional,
involuntario. 

Te amé, sobre todo
cuando los tiempos 
oscuros se volvieron 
porque en ellos,
eras mas bella,
llenabas mis vacíos,
no había querellas 

Y de repente te amé 
cuando ya no eras,
cuando tu figura 
recurrente,
ya no estaba,
cuando intentaste
abandonar mi mente
y sabes,
aun te amo, 
desesperadamente!!!!!!

Ver métrica de este poema


Para poder comentar y calificar este poema, debes estar registrad@. Regístrate aquí o si ya estás registrad@, logueate aquí.