Con los recuerdos, lo mismo
Con lo que se lee diferente,
Habría que hacer bien
Cualquier cosa,
Lo que sea,
Excepto guardarlos:
Nos adormece y al final nos
Arruga la memoria.
¿Quién no ha leído del poeta García Lorca? ¿Y qué es lo que sabemos? Sabemos lo que nos han dejado saber, lo que han querido que sepamos, el resto, o parte de éste, lo han dejado para la posteridad, como un poeta mártir – quizás más mártir que poeta -, lo que sí es, fue, cierto es que no fue del todo una buena persona, tampoco un miserable a tiempo total; fue, sí, esa odiosa especie española de Señorito, de andaluz refinado, hijo de antepasados esclavistas en la Cuba colonial; no fue tanto un problema de la genética lo que le hizo despreciar y maltratar, por envidia a otro, éste sí, gran poeta y mejor persona de su época: Miguel Hernández. Cuando el poeta Alberti sufría persecución y señalamiento público por el ejército golpista de Franco señalando a los “poetas” traidores, García Lorca no hizo nunca un gesto para defenderle…
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Autor:
Nkonek Almanorri (
Offline) - Publicado: 31 de mayo de 2026 a las 16:12
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 40
- Usuarios favoritos de este poema: Mauro Enrique Lopez Z., Poeta al atardecer., WandaAngel, Salvador Santoyo Sánchez, Daniel Omar Cignacco

Offline)
Comentarios1
Tal vez, por eso nunca nadie quiso defenderlo, aunque el lo suplicaba.
Saludos
¿A quiénes de ellos te refieres, Salvador?
Sólo a Lorca, suplicaba perdón y liberación.
Nadie lo ayudó, finalmente lo acribillaron
Lo que ocurrió tras la detención de Lorca el 16 de agosto de 1936 en la propia casa de un falangista, Luis Rosales también poeta y amigo suyo, fue que se lo llevaron detenido estando con otros presos durante dos días. En la madrugada del 18 de agosto fue sacado de donde estaba, subido a una camioneta con los mismos que estaban con él a un lugar en un barranco llamado Fuente Grande donde fue fusilado. De este hecho directo se supo muchos años después por un testigo, dónde fue llevado su cuerpo ya muerto. Años después, también `por un policía llamado Fernández que visitó a Lorca en estado de detención, se sabe que pocas horas antes de su fusilamiento Lorca le pidió un cigarrillo y aquel policía se quedó con uno y le dio la cajetilla entera, un aviso de lo que iba a ocurrir; Lorca no mostró ningún estado de alteración (esto es documentación escrita, no opinión ajena). No existe documentación escrita oficial en la que conste que en las últimas horas del poeta pidiera perdón a nadie por nada, ni clemencia ni súplica: sabía ya que lo iban a fusilar a pesar de que su amigo falangista intentó por todos los medios salvarle la vida. Lo que sí es verdad es que nunca hubo juicio ni proceso alguno ni oportunidad real de defensa: simplemente querían matarlo y lo mataron. Sus últimos momentos fueron de resignación y dignidad. Los que lo mataron pertenecen a esa misma casta de esa falangista. Isabel Díaz Ayuso, que hace dos semana fue a México a reivindicar la figura de Hernán Cortés, son lo que son. De Lorca y su ejecución, se empezó a hablar públicamente más de 30 años después, tiempo en el que aún había miedo a contar cómo ocurrieron los hechos lo cual también dice mucho de todo esta realidad de España aún hoy.
Aún hay discrepancia en esos hechos, otros lo cuentan diferente, como un tipo que pedía que lo liberarán.
El hecho es que murió.
Saludos
Lo mataron, Salvador. Los datos que yo tengo me vienen de personas de su entorno, de su ciudad de Granada e incluso de personas que saben y dicen que los que menos quieren hablar de lo que se dice de su último momento es su propio familia que no quieren hablar. Que cada cual escoja la versión que quiera y crea.
👍🏼
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