La brisa del estío

Rafael Parra Barrios

Amanecer de San Felipe (Foto: Emiliano Barreto) 

Tienes miedo de ser mi amor,

aun cuando me amas;

evades siempre mi calor,

mi bella y dulce dama.


​No te quisiera perder,

añoro tu don de gente;

el carisma de tu ser

en mi mundo ausente.


​En esta contradicción,

te doy mi punto de honor:

estar firme a tu lado

esperando tu perdón.


​Estar siempre contigo

es sueño que desvela;

lo vivo como amigo

en nuestra hermosa novela.


​Necesario es conciliar

y entendernos, amor mío,

pues cantarle a nuestra unión

es la brisa en el estío.


​No te quiero lejana,

y mucho menos silente;

añoro estar en tu vida

y volar tu cielo celeste.

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