Cuánta bondad, Señor, para el perdido,
nunca agotaste tu paciencia en él;
le retiraste el mal sentir a hiel
cuando venía a ti arrepentido.
Por tanto bien fue el mundo conmovido:
permaneciste a tu palabra fiel
al tornar el desierto en un vergel
para esperanza del varón caído.
La mayor gracia fue hacia el final:
vida hermosa por siempre en tu presencia
y un contento creciente cada día.
Tu bendición nos diste en torrencial
al construir en el aire una inminencia
de amor y blancas alas de alegría.
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Autor:
Enrique Fl. Chaidez (
Offline) - Publicado: 31 de mayo de 2026 a las 01:58
- Categoría: Religioso
- Lecturas: 56
- Usuarios favoritos de este poema: Tommy Duque, El Hombre de la Rosa, Antonio Pais, Mª Pilar Luna Calvo, Hernán J. Moreyra, Mauro Enrique Lopez Z., alicia perez hernandez, Violeta, Emilia🦋, Nelly Cevallos - Liora, Llaneza, racsonando, ElidethAbreu, Salvador Santoyo Sánchez, Jaime Correa, Osler Detourniel, Maby De los Peña, Juan Iscar, Javier Julián Enríquez, Sheilo Sanz, zza, Pedro Novoa Pavon Novoa

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Comentarios1
Un placer leler sus bellas palabras versadas con arte poetico y talento personal estimado poeta y amigo Enrique
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
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