Bajo la lluvia sucia de la memoria,
pongo mis manos en la tierra fría.
Es este fango gris un milagro torpe,
un asunto de dedos y de asombro.
Hay que querer el polvo del camino.
Hay que amar la arena hasta volverse loco.
Si no vas a perder el juicio ahora,
mejor no toques nada.
Déjalo todo quieto.
No empieces la tarea.
Será un gasto de sombra.
Será un esfuerzo en vano.
El amor es un faro exagerado.
Es lo único que alumbra las cosas que duran.
El amor, ese tonto de buena voluntad,
hace que el barro camine y tenga ojos.
Hay que aceptar los días rotos.
Amar el tiempo de los intentos perdidos.
Querer la hora oscura, esa que nunca brilla,
donde el fracaso se sienta a la mesa.
Si no amas ese rincón oscuro,
no pretendas tocar la verdad con los dedos.
La verdad es de barro.
Y el barro exige amor.
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Autor:
Jose Barrientos (Seudónimo) (
Offline) - Publicado: 29 de mayo de 2026 a las 12:30
- Categoría: Sin clasificar
- Lecturas: 8
- Usuarios favoritos de este poema: Clan, Poemas de Pepita Fernández, Antonio Pais, Sheilo Sanz, El Hombre de la Rosa

Offline)
Comentarios2
. Me gustó el poema
En cada expresión nos empuja a la reflexión
UN ABRAZO COMPAÑERO DE LETRAS
Un placer leler sus bellas palabras versadas con arte poetico y talento personal estimada José Luis
Saludos españoles de Críspulo
El Hombre de la Rosa
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