Dañadas

Alberto Escobar

 

 

Me llegaron dañadas.
Pedí unas zapatillas
por una web fraudulenta 
y me llegaron defectuosas.
Entré, dentro de la web, 
en el espacio de atención
al cliente y me atendieron,
una chica, rubia, ojos azules,
voz melodiosa, boca de fresa,
me recibió con que se llama X
y en qué podía ayudarle, 
yo le dije que Y y que un pedido
me llegó en mal estado, me pidió
el número de pedido y el número
de teléfono, yo le pedí el suyo,
me dijo que lo sentía pero por la ley
de protección de datos no podía,
le respondí que por la ley de protección
de datos tampoco le podía dar el mío,
me preguntó la dirección de envío,
que en esta ocasión coincidía
con la de mi casa, le contesté 
que me dijera la dirección de la suya,
me la dio, no fuera que le saliera 
con lo de la ley de protección de datos
y volviera la burra al trigo, le pregunté
que a que hora solía estar para visitarla,
me iba a decir lo de la ley... pero reculó
y me lo dijo; total, que terminó la llamada
con el gracias por llamar a Z y que pase
un bue día y raudo me vestí y fui.
Teletrabajaba, y se lo calló
por la LOPD — lo supe en su cama,
cuando hacíamos...— (no me imaginé 
que fuese tan reservada).

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Comentarios +

Comentarios1

  • El Hombre de la Rosa

    Un placer leler sus bellas palabras versadas con arte poetico y talento personal estimado Alberto Escobar
    Saludos españoles de Críspulo
    El Hombre de la Rosa

    • Alberto Escobar

      Me alegra que te guste, Críspulo. Más saludos españoles...



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